Huelga General 29 de marzo: Una visión práctica

La huelga es un derecho fundamental reconocido en nuestra Constitución, concretamente en el artículo 28.2 que, además, establece que debe ser regulado por Ley.  Sin embargo, ningún Gobierno lo ha hecho y la principal referencia legal es el Real Decreto-ley 17/1977, de 4 de marzo, sobre Relaciones de Trabajo.

No obstante lo anterior, se establecen una serie de medidas  que garanticen tanto el derecho a la huelga como el derecho a trabajar.

1. Contrato suspendido.

Durante la huelga, el contrato queda temporalmente suspendido por lo que el trabajador no tiene derecho a salario, pero no pierde su cotización a la Seguridad Social aunque ni él ni la empresa están obligados a abonar la cotización de ese día. Tampoco puede ser sancionado salvo que incurra en falta laboral durante la huelga. El día de la huelga se considera dia trabajado a efectos del cómputo de vacaciones, antigüedad, etc.

 

2.       Servicios mínimos

Para el caso de empresas que presten servicios públicos,  será la autoridad gubernativa quien, de forma proporcionada e imparcial, se encargará de establecer las medidas necesarias para asegurar los servicios mínimos que se consideran esenciales para la comunidad.

En el caso del sector privado, se debe garantizar “la prestación de los servicios necesarios para la seguridad de las personas y de las cosas, mantenimiento de los locales, maquinaria, instalaciones, materias primas y cualquier otra atención que fuese precisa para la ulterior reanudación de las tareas de la empresa”. Para ello, debe existir acuerdo entre empresario y representación de los trabajadores.

 

3.       Piquetes “informativos”.

Están totalmente prohibidos los piquetes que empleen violencia, coacción o amenazas y que impidan el desarrollo de la actividad empresarial y el derecho a trabajar de aquellos que no se quieran sumar a la huelga. LA FIGURA DEL PIQUETE ES INFORMATIVA

 

4.       Esquiroles

Está totalmente prohibido contratar esquiroles (personas que aceptan trabajar en una empresa cuyos trabajadores han decidió ejercer su derecho a la huelga) así como desviar la actividad a otras empresas. También está prohibido gratificar a los trabajadores no huelguistas por el mero hecho de no secundar la huelga.

 

5.       Cierre patronal

El empresario puede cesar la actividad de la empresa para garantizar la integridad de sus empleados y/o de sus bienes en situaciones de huelga o de inseguridad colectiva. Para ello han de darse una serie de situaciones:

  • Existencia de peligro de violencia o de daños graves para las personas.
  • Ocupación ilegal del centro de trabajo o de cualquiera de sus dependencias o peligro cierto de que ésta se produzca.
  • Que el volumen de inasistencia o irregularidades en el trabajo impidan gravemente el proceso normal de producción

Hay que comunicarlo a la autoridad laboral y sólo puede durar el tiempo indispensable para asegurar la reanudación de la actividad de la empresa o para eliminar las causas que lo motivaron.

T. Rico

Graduado Social

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Category : Laboral

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